La competencia dentro del mercado de trabajo

A menudo se dice que la “competencia perfecta” en realidad no sucede en el mundo real, que es simplemente un ideal teórico utilizado para ilustrar ciertos textos. Los productos que generalmente se citan como ejemplos de la competencia perfecta, productos agrícolas como el trigo, maíz, soja, etc., que se proporcionan a menudo con el apoyo del público en forma de subsidios o aranceles protectores. De hecho, hay muy pocos productos que se vendan en los mercados competitivos y las empresas como por ejemplo tuporno, tratan de limitar la presión de la competencia en todo lo que pueda.

Hay un mercado, sin embargo, en que la competencia perfecta reina y desde hace cientos de años. En este mercado, la calidad de los productos de un vendedor es esencialmente idéntica a la de cualquier otro vendedor, y el número de vendedores es muy grande. Nos estamos refiriendo obviamente al mercado del sexo y es que las chicas desnudas siempre ha sido un buen reclamo para hacer negocio La competencia obliga a que haya precio justo en la mayoría de los casos en base a lo que se oferta. Este mercado es muy importante y omnipresente en todo el mundo; se trata de un bloque de construcción fundamental de la economía.

Luego está el mercado de la mano de obra no cualificada. Cuando digo “trabajo no cualificado,” no me refiero a ningún menosprecio; me refiero sólo a los trabajadores que están vendiendo su tiempo de trabajo sin ningún tipo de recurso que mejoraría su capacidad de negociación, tales como la afiliación sindical, la regulación gubernamental o una licencia profesional. Un economista le dirá que en un mercado perfectamente competitivo, el beneficio se maximiza cuando el precio es igual al costo marginal del vendedor.

Respecto al costo marginal de la mano de obra es, en esencia, que el trabajador no cualificado no tiene mejor alternativa. Es como por ejemplo cuando una prostituta ofrece dentro de sus servicios sexo anal porque el recurso más fácil para conseguir dinero, ya sea porque no sabe promocionarse o porque no tiene gran atractivo. Por lo tanto, si bien es cierto que los trabajadores se involucran en lo que los economistas les gusta llamar “maximiza el beneficio”, no hay que olvidar que para la mayoría de ellos, “la maximización del beneficio” significa trabajar, en lugar de morir de hambre.

Cualquier tipo de salario más alto que la mera subsistencia siempre será socavada por algún otro trabajador que está sólo un poco más desesperado. El costo marginal de la mano de obra no calificada es de subsistencia. Ese es su precio de equilibrio del mercado.

Parece que hay un punto más allá por el cual la economía no puede contratar a más personas para producir más cosas, porque hacerlo daría lugar a un aumento de los precios excesivamente grave. Tiene que haber un punto en el que tengamos el mayor número posible de personas que trabajan sin crear demasiada inflación. Los economistas necesitan ese nivel de producción de la economía en un momento dado. El nivel de empleo que existe en el producto potencial de la economía se denomina punto de pleno empleo y llegar a él podrí a ser muy peligroso.

Las estructuras del mercado

Hay varias estructuras de mercado donde las empresas pueden operar. El tipo de estructura influye directamente en el comportamiento de la empresa siempre y cuando sea eficiente, generando un alto nivel de beneficios si se trabaja correctamente. La teoría clásica de la empresa distingue entre un gran número de mercados y estructuras, cada una con sus propias características y supuestos que analizaremos más adelante en profundidad en otro artículo.

La estructura de un mercado se refiere al número de empresas que existen en el mercado, su cuota de mercado y otras características que afectan el nivel de competencia dentro del el mercado. Las estructuras de mercado se distinguen principalmente por el nivel de competencia que existe entre las empresas que trabajan en el mercado.

Además de considerar las estructuras de mercado, la teoría moderna también se ve en el comportamiento o la conducta de las empresas, su rendimiento y el nivel de la libre competencia en el mercado. Un mercado podría tener una estructura no competitiva con tan sólo un pequeño número de empresas de la competencia, pero el comportamiento de las empresas podría ser altamente competitivo, como es el caso de el Reino Unido con el sector de supermercados.

Las estructuras del mercado también se clasifican en términos de presencia o ausencia de competencia. Cuando la competencia está ausente, se dice que el mercado se ha concentrado. En términos generales hay un gran espectro de competencias pero la finalidad siempre es la misma: el monopolio puro.

Un mercado competitivo es aquel en el que un gran número de productores compiten entre sí para satisfacer los deseos y necesidades del mayor número de consumidores. En un mercado competitivo no debe existir ningún productor individual o grupo de productores, ni tampoco un solo consumidor o grupo de consumidores que puedan dictar cómo operará el mercado. Tampoco pueden determinar individualmente el precio de los bienes y servicios o cuando serán intercambiados. Los mercados competitivos se formarán bajo ciertas condiciones ya estipuladas.

LA ÉTICA COMERCIAL EN EL MERCADO ONLINE

Con la apertura del mundo a Internet se ha multiplicado vertiginosamente la competencia desleal. Hoy en día cualquiera que tenga un ordenador y una conexión a Internet es capaz de llegar hasta donde su ética o moral le permita, algo muy peligroso en esta época en la que tenemos al alcance de nuestra mano cualquier información que queramos.

Uno de los terrenos más peligrosos en este sentido es el del contenido adulto, hay miles de webs que ofrecen vídeos xxx a la carta sin tener en cuenta ciertos aspectos legales, morales e incluso personales.

La última moda dentro de este sector podría ser el porno por venganza y se trata de personas sin escrúpulos que no dudan en publicar un vídeo de su ex-pareja o de algún conocido para vengarse, ya sea porque se sienten la parte perjudicada de una relación y así se vengan o simplemente por hacer daño gratuitamente.

Por fortuna las leyes se han endurecido y se han dictado muchas sentencias que castigan este tipo de comportamientos, aunque lamentablemente es muy difícil que se corte de raíz el problema.

Continuando con el tema de las webs xxx, también hay que decir que existe mucha publicidad engañosa y esto no es algo nuevo puesto que al menos desde el año 2.000 existen empresas que usan prácticas fraudulentas, unas prácticas que aumentan las facturas de los consumidores hasta límites insospechables.

Muchos supuestos profesionales se lucran de los internautas sin ningún pudor en Internet; teléfonos de tarificación especial que no especifican el coste, banners que introducen virus en tu sistema, publicidad que te suscribe automáticamente a un servicio de alertas que nunca has contratado… si amigos, hoy en día estar “online” es realmente peligroso si desconoces ciertos aspectos y por eso siempre recomendamos el máximo cuidado y prudencia con lo que hacéis.

Aunque se endurezcan las leyes es casi imposible regular el mercado online y pienso que la competencia desleal siempre estará presente, por eso lo ideal sería que cada persona tuviera un código ético en cuando se pone delante de un ordenador, aunque eso no es más que una utopía al menos a día de hoy…